miércoles, 15 de febrero de 2012

La bipolaridad del creador


El trastorno bipolar es inherente a la vocación creadora, 'fuente de energía inspiradora' y 'tregua depresiva de incubación'
La providencia quiso (de la mano de Gabriel) que el hermoso texto perdido se salvara de la nada! Helo aquí redivivo!

El inventor bipolar

O, el bipolar creador.

El trastorno bipolar es la enfermedad de la euforia y de la depresión.
Pero es también el descontrol anímico que provoca el nivel de serotonina en las sinapsis nerviosas o la 'química' del cuerpo.
Pero es también el mensajero de la inspiración, el impulso creativo del artista...
...Y la perdición de la voluntad, el trastorno de la razón, el invasor invisible de la mente.

Yo puedo hablar de la vida bipolar... y tengo que hacerlo a mi modo, creativamente.
Viví mis primeros 40 años sin saberlo o sin tenerlo ... hasta que lo tuve o me dí cuenta.
Los siguientes 25 años tuve muchas batallas, unas las perdí, otras gané o viceversa sin saber que ese era mi enemigo o... mi amigo.
Luego llego el siglo XXI , y con el, la gran depresión que pareció definitiva. Según mi historial médico me había estabilizado! Y yo agrego: a ras de suelo!

El colapso de una vocación: 'Al comenzar el siglo XXI, se acallaron 'mis voces interiores' y permanecí diez años no siendo yo, en completa depresión vital (aunque conservando las tristes formas cotidianas).

Renegué, como nunca antes, de mi vocación!
Me viene a la memoria un verso de Machado: 'Tenía en el alma clavada- la espina de una pasión-, logré arrancármela un día.-..ya no siento el corazón!
Cuando renegué, quería morirme cien veces al día, cada día (sin decisión suicida, por suerte, porque hay que hecharle valor y yo ni eso tenía!)

Desde hace tres meses, o cuatro o un poco más tal vez, paulatinamente, he vuelto a ser yo... o no? He vuelto a ser el que quiero ser al menos, ocurrente, intuitivo, creativo, diligente, 'inteligente', el que ve con claridad su circunstancia y es locuaz.

Creo que muchas personas ocultan este padecer por temor a perder su credibilidad, estabilidad emocional y su ...responsabilidad. Y temen con razón. Los demás, que son todos, hasta los más íntimos y queridos no llegan a comprender la naturaleza del comportamiento y lo juzgan según su propia visón concreta de los hechos: desorden, hiperactividad y despilfarro si hay dinero. Tratan a una persona que se siente capaz y convincente... El que era. es ahora más él que nunca bajo el efecto sutil de su propia química, a merced de un ligero cambio en las substancias que rodean las sinapsis. Dicen los estudiosos que la serotoniina facilita la comunicación y 'enciende las luces de alma'. Cuando falta, en cambio, el fluido nervioso de la vida se frena inexplicablemente. Hasta los más sólidos paradigmas de la razón, nada menos que de la razón que tan incólume parece, se modifican de la forma más ladina, sutilmente!

He mezclado euforia-vehemencia con depresión-tristeza intensa, como se mezclan en la vida, confusamente. 'En este mundo real, nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.' Esta reflexión popular parece hecha a medida de la bipolaridad.
Aunque son tan diferentes cuesta aceptar un estado u otro, la propia identidad es irreconocible. Cuál de los dos soy yo? De verdad, cuál de los dos! No hay manera de saberlo, hay dos identidades que se alternan o en definitiva, una, enferma. Pero cuál?

Cuando la bipolaridad se manifiesta en un artista creador las euforias pueden provocar genialidades, y lo hacen. Todo está bien si el resultado es exitoso, las excentricidades del artista genial se toleran, es el precio que se acepta por la creación.
Pero esa admiración incondicional desaparece para juzgar al común de los mortales... y más si se llama Pedro, quiero decir y más si tiene fama de inventor!
El 'Tú y tus tornillos' de mi padre es lo más amable que me han dicho. La familia Adams, Los Beverly Ricos... Está visto que no conviene ser pobre! ... y lo mucho de lo que no me he enterado. Ese juicio de la cotidianidad, de la normalidad, de la sensatez del ciudadano de a pie ha sido invariable, crítico como consecuencia de la falta de éxito, porque si no, hubiesen sido 'las mieles de la fama'. Y qué decir de los juicios de empresa, donde lo único que ha importado siempre son 'los huevos de oro' y adiós a la gallina.

Así, en pleno camino de vida, todo está mezclado y si a esa mezcla la batimos con bipolaridad tenemos la realidad que ya he vivido.

El mensaje de bipolaridad que yo estoy dando sólo es una referencia, los habrá distintos y no menos dramáticos. Dicen que hay muchos, incluso grandes hombres bipolares, ej. John F. Kennedy. Pero nadie lo sabe, se lo oculta por aquello de las dudas que inspira.

En realidad nadie es consciente de su propia locura, qué va... los locos son los otros!
Como aquel distraído conductor que doblaba hacia la gran avenida en contramano.
Al cabo de segundos se enfrentaba a muchos coches. En su radio, la voz del locutor en el helicóptero del tránsito se exaltaba diciendo: 'Hay un loco que ha ingresado a la avenida en contramano'. Y el sorprendido conductor pensó a la réplica: Uno? ... Como mil!!

Pero hay mucho más en esta historia de autenticidad, llamémosle creativa , para variar! El espectacular resultado educativo de los hijos. Todos abanderados del colegio, los mejores en el seno de la misma exigente sociedad! Eso ha de estudiarse, para que los padres sepan lo que cuenta de verdad en la mente de sus hijos.

Así como la gota era la enfermedad de los reyes, creo que el trastorno bipolar es coherente con la vida creativa. Una 'vida por proyectos' como yo solía decir. Una vida en donde la droga .....no era ingerida desde afuera, sino que era química interna generada por un auténtico impulsor vocacional, la causa del entusiasmo imparable ante la ilusión de un nuevo proyecto inventor.

Hay medicaciones para salir de la depresión profunda a las que yo llamaba 'drogas', pero un médico logró convencerme de que estaba equivocado. Me dijo: las drogas 'encienden todas las luces' y agotan la batería, en cambio los fármacos son selectivos y modifican sólo las substancias que están causando el mal. Yo viví la grata experiencia de salir ileso y motivado de una mis primeras 'caídas' después de unos días de medicación ínfima y pastillas no más grandes que un grano de arroz.
Fue increíble, sentir un renacimiento, salir de una noche interminable y comenzar incrédulo un día radiante. Los adjetivos responden a sensaciones reales.

Más adelante y más reciente fue una euforia mal llevada. Nacida de circunstancias contradictorias, la resaca de una gran frustración, el final anunciado del proyecto maglev. Y el comienzo de una nueva búsqueda de objetivos muy mermados por una referencia tan intensa. Nada funcionó de cuatro frentes abiertos, entre ellos este proyecto escrito, que por cierto hoy se está haciendo realidad después de un sinuoso camino.
De esa historia no salí sino que entré en el más largo callejón sin salida que se pueda imaginar, 10 años sin esperanza ni ilusión, un perpetuo masoquismo y negando hasta el enfado las referencias a todo lo creativo. Un rechazo auténtico hacia mi identidad ya fracasada.

Seguimos hablando del trastorno bipolar, no de mi experiencia, quizás la misma que muchos otros seres que la padecen. En todo caso ese es el sentido de tratar este tema y vincularlo en especial a su trascendencia en las mentes que viven intensamente la creación.

Aquel tiempo pasó, y el ser superviviente vuelve entero y resuelto, saboreando el bocado actual de hacer lo que toca. Se siente feliz de comunicar muchos mensajes inéditos sobre algunos 'tornillos' y muchas reflexiones en clave creadora hasta contagiar el interés con su novedad.
Puede que esté viviendo una euforia más, impredecible, pero ésta tan positiva la he forjado yo solito. He logrado 'levantarme de las botas' con la ayuda de mi iPad!

(segunda parte)


La dulce sensación de la recuperación recibe la sombra de otra pérdida, esta sí de verdad, la segunda parte: un ensayo muy motivado del trastorno bipolar que está en el 'imaginario' social. A una versión 'autobiográfica' seguía la trascendente, la que padece (versión depresión), o la que redime (versión euforia) en el ámbito social.

La segunda parte del ensayo sí me atrevo a recuperarla, la llevo en el alma. Perderé un cúmulo de referencias, de vivencias y opiniones ajenas que no recuerdo. Esos mensajes continúan escritos en alguna parte o ya dieron su fruto.

Pero recuerdo que un 'leit motiv' recorría todas las versiones y hacía del trastorno bipolar un verdadero 'demonio' social, en la 'fase maníaca' ( el nombre indica el concepto). Y con menor énfasis las pasiones obscuras de la depresión. He dado testimonio personal de ambas en la primera parte.

Ofreceré otra perspectiva de este 'fenómeno de la mente' resumiendo toda una literatura en cuatro renglones: Un 'complejo drama' que consiste en que el dinero que familiares y amigos 'prestan' o participan del maníaco (loco), o por supuesto herederos, no soportan que el 'enfermo' lo dilapide alegremente. A veces con más 'tino' que sus allegados normales.
Se pueden 'ver' las cosas de forma diferente con una sencilla visión creativa del interés económico que las mueve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario